La Sombra del Viento...
Acabo de terminar de leer el libro de "La sombra del viento" de Carlos Ruíz Zafón. Me tardé en leer el principio pero una vez que llegué a la primer tercera parte me lo devoré (además de que ahora tengo más tiempo para leer).
Me metí de lleno en el libro y me encantó descubrir cómo en ocasiones tienes que ir al pasado de alguien para descubrir tu presente. Viví las historias de amor y de intriga del libro, me fascinó cómo se entrelazan los personajes de la obra. Hubo una parte en la que se narra la historia de amor y la vida de dos personajes en la que nada más no podía dejar de leer, estaba de lleno viviendo y sintiendo lo que iba leyendo.
Ir en una novela al pasado de una persona para descubrir un presente te hace ver que es algo que en muchas ocasiones hacemos en la realidad.
El domingo veía unas fotos de un pasado en el que existieron viajes a España, Nueva York, Chicago y Cancún (entre otros)... Me descubrí con un pasado casi fantasmal... Ni en su historia ni en la mía existen señales de ese pasado, ni narraciones, ni anécdotas. Es cómo si hubiera sido un sueño que duró algunos años y simplemente despiertas pero no lo compartes con nadie más. ¿Cómo puedes llegar a ser importante en la vida de alguien y de repente desaparecer por completo de su vida?. ¿Cómo puedes matar de golpe todas esas vivencias y esos sentimientos?...
En ocasiones la realidad es más compleja que una novela. Uno mismo le quita el nombre a las personas, se les quita la identidad. No sucede como en alguna novela en la que el protagonista desconocía el nombre de la persona con la que había estado, sin embargo llegó a conocer mucho sobre ella (Mañana en la batalla piensa en mí, de Javier Marías)... En la vida real conoces el nombre de la persona con la que estuviste y de repente decides quitárselo, borrarlo de tu historia, como si fuera un libro más que estás leyendo en esos momentos.
Quizá en su momento me enamoré de un fantasma, alguien sin identidad. Alguien a quién sólo nuestras familias conocían y quizá algunos amigos pero nadie más. Hoy ni siquiera sé si puedo decir su nombre, si a personas a las que conozco o con las que salgo les puedo decir quién era. Es alguien que cambia de identidad según la situación en la que está, alguien que tuvo una vida antes y una después, y en el intervalo existió una vida que se esfumó, que no dejó huella ni nada, sólo una sombra. Fue como una novela más que se leyó y que en cuanto terminó sólo sabes lo que sentiste mientras leías lo que iba aconteciendo: reímos, lloramos, amamos, peleamos, y vivimos como lo haces al leer la vida de alguien más...
Los sentimientos del corazón no los puedes entender con la razón, por eso es mejor negarlos y dejarlos en el lugar que deben estar, en esa novela que quizá se titularía "La sombra de mi pasado", pero ¿cuál pasado?, ¿realmente existió?... Quizá sólo fue una sombra y no un pasado.

