Amor...
¿Cuándo sabes que estás enamorado?... Cuando sientes mariposas en el estómago, cuando quieres pasar más tiempo con él (ella), cuando te sientes en estado eufórico, etc.
¿Cuándo sabes que amas a alguien?... Cuando respetas su independencia y lo aceptas tal y como es con virtudes y defectos.
Sin embargo, no todos tenemos la capacidad de amar como se debe ya que en ocasiones ni siquiera sabemos cómo amarnos a nosotros mismos y es un hecho que no podemos dar lo que no tenemos.
En uno de los posts anteriores les daba Gracias a mis dos Maestros de Vida y la realidad es que ahora más que nunca entiendo porqué me relacioné con ellos y porqué las cosas no funcionaron.
Yo los escogí para aprender algo de ellos que por mi Ego no supe hacerlo. Escogí a mi esposo con ciertas caracterísitcas que yo tenía que desarrollar y terminé divorciándome y "huyendo" de mi aprendizaje, lamentablemente me fui de ahí sin aprender y dejando a dos hijos en el camino. Esto me llevó a relacionarme con un segundo hombre maravilloso con el que tampoco aprendí en su momento lo que debía haber fortalecido.
Dicen por ahí que si no aprendes con tu primer pareja lo que debes, generarás a otro igual o peor que te ayudará a espejearte para que visualices lo que tienes que aprender. Hoy me doy cuenta de que así es!.
No quiero comparar, pero ambas parejas me hacían ver lo que yo tenía que mejorar y aprender con ellos. No es que ellos se parezcan entre sí, pero sí se parecían a mí en las carencias emocionales que yo tenía y no sabía cómo desarrollar y por eso los escogí.
Hoy esos grandes hombres emocionalmente ya no están ni estarán, pero entiendo que tuve que haber vivido lo que viví para ahora entenderme, aceptarme y amarme, dejando por un lado ese Ego traicionero que siempre he tenido.
No cabe duda que en la vida no hay casualidades sino causalidades y Hoy me siento que estoy en el punto que tengo que estar y es lo mejor para mí.
¿Llegará otro maestro de vida?, No lo sé, tal vez Sí. Pero quiero que el que llegue me enseñe otras cosas, porque espero ahora sí haber aprendido de mis dos grandes maestros ya que no quiero a un tercero que me enseñe lo mismo...
¿Cuándo sabes que amas a alguien?... Cuando respetas su independencia y lo aceptas tal y como es con virtudes y defectos.
Sin embargo, no todos tenemos la capacidad de amar como se debe ya que en ocasiones ni siquiera sabemos cómo amarnos a nosotros mismos y es un hecho que no podemos dar lo que no tenemos.
En uno de los posts anteriores les daba Gracias a mis dos Maestros de Vida y la realidad es que ahora más que nunca entiendo porqué me relacioné con ellos y porqué las cosas no funcionaron.
Yo los escogí para aprender algo de ellos que por mi Ego no supe hacerlo. Escogí a mi esposo con ciertas caracterísitcas que yo tenía que desarrollar y terminé divorciándome y "huyendo" de mi aprendizaje, lamentablemente me fui de ahí sin aprender y dejando a dos hijos en el camino. Esto me llevó a relacionarme con un segundo hombre maravilloso con el que tampoco aprendí en su momento lo que debía haber fortalecido.
Dicen por ahí que si no aprendes con tu primer pareja lo que debes, generarás a otro igual o peor que te ayudará a espejearte para que visualices lo que tienes que aprender. Hoy me doy cuenta de que así es!.
No quiero comparar, pero ambas parejas me hacían ver lo que yo tenía que mejorar y aprender con ellos. No es que ellos se parezcan entre sí, pero sí se parecían a mí en las carencias emocionales que yo tenía y no sabía cómo desarrollar y por eso los escogí.
Hoy esos grandes hombres emocionalmente ya no están ni estarán, pero entiendo que tuve que haber vivido lo que viví para ahora entenderme, aceptarme y amarme, dejando por un lado ese Ego traicionero que siempre he tenido.
No cabe duda que en la vida no hay casualidades sino causalidades y Hoy me siento que estoy en el punto que tengo que estar y es lo mejor para mí.
¿Llegará otro maestro de vida?, No lo sé, tal vez Sí. Pero quiero que el que llegue me enseñe otras cosas, porque espero ahora sí haber aprendido de mis dos grandes maestros ya que no quiero a un tercero que me enseñe lo mismo...

